miércoles, 9 de junio de 2010

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CRITICA DE HALLOWEEN

Es una fiesta en la que se piden caramelos por las casas por la noche. Esa tradición nació en Inglaterra.
Esa fiesta se celebra el 31 de Diciembre.
La gente se disfraza y los niños y adolescentes van por las casas.
Van a los cementerios.
En esa fiesta esta prohibido ir chicas y chicos juntos. Solo tienen que ir chicas por un lado y chicos por otro.

El cuento de navidad

Cuento de Navidad con Jim Carrey nace con la desventaja añadida de estar protagonizada por un actor tan brillante como cansino, y por ser una versión, sin novedades, de un cuento clásico realizada con la tecnología más moderna. Eso va a hacer que los de siempre y otros tantos más la reciban con los cuchillos afilados. Gran error.

Estoy seguro que la mayor crítica que oirán a Cuento de Navidad es lo poco nuevo que aporta, aparte de su prodigiosa técnica, al relato original de Dickens. Me resulta muy fácil desarmar ese razonamiento. Zemeckis no ha revisado el material original porque la gracia del cuento es aportar el sustento simbólico e intelectual en una sociedad complicada, a la que le resulta muy fácil navegar a la deriva. Es evidente que su intención es precisamente esa: contar lo mismo de manera nueva, sin aspavientos y respetando la pureza originaria del material. Es esa simpleza la que hay que conservar. Eso no significa que deje de aportar sensibilidad contemporánea, bastante oscurita, como adivinarán (una recomendación espontánea: vuelvan a ver Beowulf, del mismo director: no lo lamentarán).

Ahora bien, y también me contradigo a mí mismo: lo cierto es que Zemeckis no aporta nada nuevo al tema, y esto es algo que podríamos calificar como el gran punto flojo de Cuento de Navidad. Los que tengáis en casa la versión de los Teleñecos con el impagable Michael Caine, la de Tío Gilito o incluso Los Fantasmas atacan al jefe no vais a descubrir ningún recoveco argumental nuevo en la cinta de Zemeckis. Eso no quiere decir que el film no sea disfrutable o aburrido. Si uno supera este handicap disfrutará con el extraordinario despliegue técnico, visual y narrativo que se nos regala. El film, a pesar de su sencillez, no deja de estar perfectamente ejecutado también en este aspecto, pese a ser algo impersonal.

Lo que sí van a poder apreciar, y allá ellos si no lo hacen, es el excelente uso del motion capture que hace el director. Zemeckis, como un niño con zapatos nuevos, aprovecha para desprenderse de cualquier tipo de limitaciones a la hora de mover la cámara y contar la historia. Y la mueve de forma constante pero nunca gratuíta: un servidor se quedó helado con las primeras vistas aéreas de Londres, donde planeamos a apenas milímetros de tejados nevados, calles y carruajes. O con los fascinantes momentos iniciales de Scrooge caminando por las nocturnas y fantasmagóricas calles en el silencio más absoluto. Son sólo dos muestras del estímulo para los sentidos que es Cuento de Navidad, porque el director se encarga de obsequiarnos con momentos de ese corte de forma constante. Eso no quiere decir que no espere, con el reloj en la mano, a que el responsable de Regreso al Futuro se decida a obsequiarnos con un largo en imagen real. Zemeckis nos dejó dos obras maestras, Contact y la monumental Naúfrago, que precisamente y pese a sus defectos, nos mostraban un cineasta emotivo que corría el riesgo de enterrar la intensidad de sus primeros films por una perfección técnica –y cierta frialdad- que de todas formas me resulta arrebatadora.

Ahora, avisados quedan: Cuento de Navidad es uno de esos films para niños cuyo aliento fantástico y sensibilidad tirando a oscurita puede asustar a los más pequeños. Eso me gusta. Lo grotesco y lo cruel está presente tanto en el diseño de los personajes como en la actuación, por lo que uno se pregunta por la suerte comercial del mismo largometraje. Sería una lástima que no se le dispensara la atención necesaria, pues la gracia de los cuentos es que puede, deben, ser contados una y otra vez. Me parece que vale el precio de la entrada. Por supuesto, no se la pierdan en 3-d: a diferencia de El Destino Final, aquí sí se saca provecho al formato (presten atención al efecto terrorífico primer plano de la sombra del caballo del último espíritu, y luego me cuentan… ríete tú de La pesadilla, el cuadro

de John Fuseli.

Alicia en el pais de las maravillas

Alicia en el País de las Maravillas, crítica. Hay quién ha querido ver en la nueva de las películas de Tim Burton una liquidación de su estilo, el agotamiento de su personalidad creativa o la verificación de autor vacío, sin nada que decir.

No es del todo así. El talento de Tim Burton varía dependiendo de la compañía que promueva la película donde trabaja. En el caso de Alicia en el País de las Maravillas esta compañía es Walt Disney, y es evidente que la poderosa productora iba a imponer su criterio comercial ante el talento de Tim Burton.

Una buena prueba de ello es que Tim Burton aceptó de buen grado adaptar los cuentos de Lewis Carroll Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del Espejo porque su personaje principal es el paradigma de protagonista que le gusta: una inadaptada, alguien que sabe que no pertenece al tiempo que le ha tocado vivir, una inconformista con las normas del mundo. Un modelo de héroe que ya hemos visto en Ed Wood, Eduardo Manostijeras e incluso Batman.

Por otra parte, los cuentos de Lewis Carroll proporcionaban a Tim Burton un increíble material para que el relizador comprobase hasta donde podía llegar la tecnología 3D aplicada a sus películas, así como las técnicas de croma (rodar a los actores sobre un fondo azul o verde en el que posteriormente se sustituyen los fondos y animaciones que se deseen).

Y en este sentido, hay que decir que el resultado ha sido espectacular ya que Alicia en el País de las Maravillas es un derroche de imaginación puesta a punto para dar vida a un espacio y personajes fantásticos pero con un aliento de vida que los hace creíbles.